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Guía de compra

10 desventajas de los carros eléctricos en Colombia | VOYAH

Santiago Alvarez

Comprar un carro eléctrico también cambia algunas costumbres

Los carros eléctricos han dejado de ser una rareza en las calles colombianas. Cada vez encontramos más modelos, más puntos de carga y más personas considerando cambiar un vehículo de combustión por uno eléctrico.

Sin embargo, dar ese paso también cambia algunas costumbres.

Ya no basta con saber dónde queda la estación de gasolina más cercana. Empiezan a importar preguntas diferentes: dónde cargarás normalmente, qué tan preparada está tu vivienda, cuánto recorres durante una semana, qué sucede cuando sales de viaje y qué respaldo tendrás varios años después de comprar el vehículo.

Esto no significa que tener un carro eléctrico sea complicado. Significa que conviene entender cómo encajará en tu vida antes de comprarlo.

Estas son diez situaciones que vale la pena revisar con calma.

1. La batería es costosa, pero ese no debería ser tu único temor

Cuando se habla de las desventajas de los carros eléctricos, casi siempre aparece la misma frase: “cambiar la batería es muy caro”.

Es cierto que la batería de tracción es uno de los componentes de mayor valor del vehículo, pero pensar solamente en cuánto costaría reemplazarla completa deja por fuera una parte importante de la conversación.

Una pregunta mucho más útil sería: ¿qué respaldo tengo si la batería presenta un problema dentro de cinco, seis o siete años?

Antes de comprar vale la pena conocer la garantía específica de la batería, durante cuántos años o kilómetros aplica y qué contempla la marca si se detecta una pérdida anormal de capacidad.

También es útil saber si el servicio técnico puede comprobar el estado de salud de la batería. Esta información cobra todavía más importancia cuando hablamos de un vehículo eléctrico usado.

2. Si vives en un edificio, piensa primero en tu parqueadero

Para una persona que vive en una casa con garaje propio, cargar durante la noche puede integrarse fácilmente a la rutina.

En una propiedad horizontal la situación puede requerir un poco más de planeación.

Imagina que tu parqueadero está en un sótano y tu medidor eléctrico se encuentra lejos del vehículo. Puede ser necesario llevar una nueva instalación hasta el puesto, utilizar ductos existentes o atravesar determinadas zonas comunes.

En ese momento la conversación deja de ser sobre el carro y pasa a ser sobre la infraestructura del edificio.

MinVivienda ha señalado que, cuando una estación de carga requiere intervenir zonas comunes de una propiedad horizontal, corresponde a la asamblea general de copropietarios tomar la decisión de acuerdo con las reglas aplicables de propiedad horizontal.

Si otro residente ya tiene un vehículo eléctrico, también puede ser una excelente fuente de información: probablemente ya recorrió buena parte del proceso administrativo.

Puedes consultar el concepto jurídico de MinVivienda sobre este tema en instalación de cargadores en propiedad horizontal .

3. “Puedo cargarlo en casa” no siempre significa lo mismo

Una de las primeras cosas que descubre quien comienza a investigar carros eléctricos es que existen diferentes velocidades de carga.

Y ahí pueden aparecer algunas confusiones.

Que un vehículo pueda recibir determinada potencia no significa necesariamente que la instalación de tu vivienda pueda entregársela.

Una manera sencilla de entenderlo es pensar que el vehículo y el cargador tienen capacidades propias. La velocidad final estará condicionada por la infraestructura realmente disponible.

Esta última parte es importante porque probablemente no llegarás todas las noches con la batería completamente descargada.

Si utilizaste solamente una parte de su autonomía durante el día, normalmente solo necesitarás recuperar esa energía.

4. Tu rutina diaria importa más que perseguir la mayor autonomía posible

Cuando comparamos carros eléctricos es fácil quedar atrapados entre cifras: 400 kilómetros, 500 kilómetros, 600 kilómetros.

Pero existe un ejercicio mucho más útil antes de decidir cuánto necesitas.

Una persona que conduce 30 o 40 kilómetros diarios tendrá necesidades muy diferentes a alguien que recorre 180 kilómetros todos los días.

También vale la pena calcular cuál es el día más exigente que tienes con cierta frecuencia.

No necesariamente aquel viaje excepcional que haces una vez cada dos años, sino esas jornadas largas que realmente forman parte de tu rutina.

La pregunta deja entonces de ser “¿cuánto puede recorrer el carro?” y pasa a ser “¿cuánto necesito recorrer yo normalmente?”.

5. Para viajar por carretera, mira la ruta y no solamente el carro

Si planeas un viaje largo en un eléctrico, conocer su autonomía es apenas la primera parte.

También necesitas saber dónde podrías recuperar energía durante el recorrido.

Para saber si esto puede representar un problema en tu caso, piensa en los viajes que realmente haces.

No necesitas diseñar una estrategia complicada cada vez que salgas de la ciudad. Pero conocer con anticipación un par de alternativas en tus rutas habituales puede hacer que el viaje sea mucho más sencillo.

6. Cargar tarda más que tanquear, pero no siempre estás esperando

Esta es una diferencia real entre un carro eléctrico y uno de combustión.

Llenar un tanque puede tomar pocos minutos. Recuperar una cantidad importante de energía en una batería normalmente requiere más tiempo.

Sin embargo, buena parte de la carga de un eléctrico puede ocurrir mientras haces otra actividad.

  • Mientras duermes.
  • Mientras trabajas.
  • Mientras comes.
  • Mientras haces compras.
  • Mientras el carro permanece estacionado.

Por eso conviene separar dos escenarios.

Carga cotidiana

Si puedes conectar el vehículo donde permanece estacionado durante varias horas, el tiempo de carga puede dejar de sentirse como un tiempo de espera.

Carga durante un viaje

En carretera es diferente porque necesitas continuar el recorrido. Allí sí importan mucho más la velocidad de carga del vehículo y la capacidad de la estación que vas a utilizar.

Antes de comprar, piensa cuál de estas dos situaciones representará la mayor parte de tu uso.

7. Una estación en el mapa no cuenta toda la historia

Si nunca has tenido un carro eléctrico, existe un ejercicio sencillo que puede ayudarte a entender mejor cómo sería utilizar uno:

visita una estación de carga antes de comprar el vehículo.

Ni siquiera necesitas tener un carro eléctrico todavía.

Cuando estés allí observa:

  • Cómo se ingresa al lugar.
  • Cuántos puestos de carga existen.
  • Qué conectores están disponibles.
  • Cómo se inicia una sesión de carga.
  • Si necesitas una aplicación.
  • Cómo se realiza el pago.
  • Si existe un costo adicional de parqueadero.
  • Qué podrías hacer mientras el vehículo permanece conectado.

Esta pequeña visita puede responder preguntas que son difíciles de entender leyendo solamente especificaciones en internet.

Algunos puntos de carga rápida de referencia en Bogotá

Bogotá cuenta con diferentes redes y operadores de carga. Como punto de partida, la ciudad ha publicado ubicaciones de su red distrital de carga rápida en diferentes sectores.

Importante: estas ubicaciones son una referencia y no representan la totalidad de los cargadores públicos y privados disponibles en Bogotá. La disponibilidad y condiciones de cada punto pueden cambiar.

Consultar información oficial sobre estaciones de carga en Bogotá

8. La autonomía anunciada debe leerse con un poco de contexto

Dos carros eléctricos pueden anunciar cifras de autonomía aparentemente similares y, aun así, haber sido evaluados mediante procedimientos diferentes.

Por eso es importante identificar términos como CLTC, WLTP o EPA.

Son metodologías de prueba diferentes y sus resultados no deberían compararse directamente como si hubieran sido obtenidos bajo las mismas condiciones.

Además, ninguna prueba puede reproducir exactamente todas las situaciones que encontrarás durante años de conducción.

El consumo real puede cambiar por factores como:

  • Velocidad.
  • Pendientes.
  • Temperatura.
  • Uso del aire acondicionado o calefacción.
  • Peso transportado.
  • Tráfico.
  • Estilo de conducción.

Esto no hace inútiles las cifras homologadas. Son una referencia importante.

La recomendación es utilizarlas correctamente: compara vehículos medidos bajo metodologías equivalentes y después revisa si esa autonomía ofrece suficiente margen para tu propia rutina.

9. La posventa merece tanta atención como la ficha técnica

Cuando compramos un vehículo nuevo solemos concentrarnos en lo que podemos experimentar inmediatamente: diseño, potencia, tecnología, espacio, equipamiento y precio.

Pero un carro normalmente se compra para varios años.

En un eléctrico aparece además una consideración particular: los sistemas de alto voltaje requieren conocimientos, herramientas y procedimientos específicos.

Por eso vale la pena averiguar dónde se encuentra el taller autorizado que realmente atendería tu vehículo.

No solamente dónde está el punto de venta.

Probablemente nunca necesites utilizar algunos de estos servicios, pero conocer la respuesta antes de comprar puede ayudarte a diferenciar entre vehículos que sobre el papel parecen muy similares.

10. El ahorro puede ser importante, pero haz la cuenta con tus propios números

Es frecuente escuchar cuánto dinero puede ahorrar un carro eléctrico frente a uno de gasolina.

El problema es que el resultado cambia mucho de una persona a otra.

Una persona que recorre 2.000 kilómetros al mes tendrá un escenario diferente al de alguien que utiliza su carro principalmente durante los fines de semana.

Por eso puedes hacer una comparación sencilla utilizando información que probablemente ya tienes.

La intención no es conseguir una cifra perfecta.

Es evitar tomar una decisión utilizando el supuesto ahorro de otra persona.

También puede ocurrir que descubras que una diferencia económica tardará bastante tiempo en recuperarse y aun así prefieras un eléctrico por su experiencia de conducción, tecnología, silencio o comodidad.

Eso también puede ser una decisión válida. Lo importante es entender qué estás comprando y por qué.

Entonces, ¿qué deberías tener claro antes de comprar?

Después de revisar todos estos puntos, la decisión puede simplificarse bastante.

Más que preguntarte si los carros eléctricos son buenos o malos, piensa en tres cosas:

¿Tengo un lugar razonable para cargarlo?

¿Su autonomía y la infraestructura disponible funcionan para los recorridos que realmente hago?

¿La marca tiene el respaldo que espero durante los años que pienso conservarlo?

Si esas respuestas son claras, muchas de las preocupaciones asociadas a un eléctrico dejan de sentirse como grandes obstáculos y pasan a convertirse simplemente en una manera diferente de utilizar un automóvil.

Y esa probablemente sea la mejor preparación antes de cambiar de tecnología: entender cómo sería vivir con ella antes de llevarla a casa.

Un último consejo: pruébalo como realmente utilizarías tu carro

Una prueba de manejo sirve para conocer la aceleración, el confort y la tecnología de un vehículo, pero también puede ayudarte a resolver preguntas mucho más prácticas.

Explica cuál es tu recorrido diario, pregunta qué necesitarías para cargar en casa, comenta los viajes que haces habitualmente y plantea las dudas que encontraste durante tu investigación.

La decisión no debería depender solamente de una ficha técnica.

Debería depender de qué tan bien encaja el vehículo en tu vida.

Preguntas frecuentes sobre carros eléctricos en Colombia

¿Puedo instalar un cargador eléctrico en el parqueadero de mi edificio?

Puede ser posible, pero depende de la infraestructura del edificio y de las áreas que deban intervenirse. Cuando la instalación afecta zonas comunes de una propiedad horizontal pueden ser necesarias autorizaciones de la copropiedad. Lo recomendable es revisar el proyecto antes de comprar el vehículo.

¿Necesito cargar un carro eléctrico todos los días?

No necesariamente. Depende de cuántos kilómetros recorras, del consumo del vehículo y de la capacidad de su batería. Para muchos usuarios la carga puede organizarse alrededor de su rutina y no necesariamente realizarse todos los días.

¿Se puede viajar por carretera en un carro eléctrico en Colombia?

Sí, pero conviene conocer previamente la infraestructura disponible en la ruta, especialmente en trayectos largos. Antes de viajar es recomendable identificar los puntos de carga principales y alguna alternativa razonable.

¿Cuánto tarda en cargar un carro eléctrico?

Depende de la capacidad de la batería, la potencia que acepta el vehículo y la potencia realmente disponible en el cargador. Por eso una carga residencial y una estación rápida pueden ofrecer tiempos considerablemente diferentes.

¿La autonomía real siempre coincide con la cifra anunciada?

No necesariamente. Las cifras homologadas se obtienen mediante pruebas estandarizadas. Velocidad, temperatura, pendientes, climatización, tráfico, peso transportado y estilo de conducción pueden modificar el consumo real.

¿Qué debería revisar antes de comprar un carro eléctrico?

Conviene saber dónde podrás cargarlo normalmente, cuántos kilómetros recorres, qué infraestructura existe en tus rutas frecuentes, qué garantía tiene la batería y qué capacidad de servicio posventa ofrece la marca.

Fuentes y metodología

Ficha técnica VOYAH Courage 2027 suministrada para el proyecto (págs. 2–5).

La guía diferencia datos homologados de experiencia real y evita convertir cifras CLTC en promesas de autonomía sobre rutas específicas.